Aparece tras la cortina de mi ayer, disfrazando las calles de recuerdo, contemplando la caricia que se terminó y quién sabe si amándome... Sigo trepando las horas y preguntándome quién es ese mágico ser, mientras las lágrimas marcan el destino, después de romper ¿cuánto ya importa entender? Sólo queda la capacidad de soñar, mi ventana y esta noche.
¡Miren cómo desfila la soledad cegando el beso que nunca ha de venir! Sigo pasando noches sin dormir y entre luna y suspiro, una canción. Quien sabe y seguiré jugando sobre la gastada piedra donde mis sueños dulcemente se formaron y casi sin darme cuenta terminaron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario